Utilización de la Inteligencia Artificial en intervenciones de salud preventiva

Transformación digital en la salud española

En editoriales anteriores hemos examinado casos prácticos de la aplicación de las nuevas tecnologías a la práctica médica habitual. El ejemplo es una de las herramientas más poderosas a nuestra disposición para que médicos, pacientes y personal sanitarios comprendan y adopten la transformación digital a la práctica clínica habitual. La salud preventiva es uno de los campos que más pueden beneficiarse de la aplicación de herramientas de Inteligencia Artificial.

Entre los muchos retos a que se enfrenta la sanidad, está el problema relativo de la cronificación de las enfermedades. Trastornos que apenas unas décadas atrás eran mortales o reducían el horizonte vital a pocos años ahora son crónicos. El paciente tiene posibilidades razonables de convivir con su enfermedad veinte años o más. La cronificación y la extensión de la salud, por supuesto, tiene un reverso problemático; los pacientes siguen requiriendo atención sanitaria durante más años. En este sentido, la prevención es uno de los principales factores que nos permiten mejorar no solo la esperanza de vida sino también la calidad de esta.

El problema habitual: la falta de tiempo

Al respecto, me gustaría comentar un interesante artículo sobre la aplicación de IA a intervenciones /recomendaciones de estilos de vida sostenibles y saludables. Uno de los grandes retos que afrontan los médicos de cabecera es la gestión del tiempo. Orientar y proporcionar consejo sobre estilos de vida saludable requiere más tiempo que los quince minutos asignados por paciente. La integración de la Inteligencia Artificial ha permitido a esta profesional sanitaria cubrir la brecha existente entre eficiencia clínica y trato individualizado. La IA, junto a otras herramientas digitales tales como wearables y plataformas de asesoramiento virtual, abren nuevas vías más eficientes para tratar las causas raíces de las enfermedades crónicas asociadas al estilo de vida.

Estas nuevas posibilidades son importantes porque la mayoría de trastornos crónicos están ligados a conductas o estilos de vida. Pese a la importancia reconocida de la prevención, las intervenciones de estilo de vida siguen estando infrautilizadas en la práctica médica. Esto se debe a varias razones, como por ejemplo la falta de formación en temas de nutrición y actividad física en las facultades de medicina. Es más, el abordaje de cuestiones de estilo de vida requiere más tiempo del que dispone el personal sanitario. Estas cuestiones incluyen la nutrición óptima, la actividad física, el sueño, la gestión del estrés y la eliminación de substancias tóxicas como tabaco, alcohol o drogas.

Un ahorro de dos horas diarias

Tenemos cada vez menos profesionales sanitarios, y con menos tiempo. Es aquí donde interviene la Inteligencia Artificial. La doctora del estudio emplea una aplicación de IA para transcribir los encuentros con los pacientes en tiempo real. La aplicación estructura la visita, documenta el historial médico, e incluso genera objetivos mesurables, específicos y factibles para el paciente en un lenguaje comprensible para el público general. Tras la visita al médico, los pacientes reciben resúmenes claros de lo que han hablado con el médico. El paciente puede repasar los detalles, hacer seguimiento de las medidas adoptadas, aprender de los errores. En suma, la IA empodera al paciente para tomar decisiones de su propio cuidado médico. Cuando los pacientes comprenden sus planes de tratamiento y salud preventiva, es más probable que los cumplan. Estas herramientas, afirma la doctora, «me ahorran dos horas diarias que tendría que dedicar a transcribir y documentar [historiales clínicos]».

Mejora en la formación médica

La tecnología, comenta la doctora, también está redefiniendo su forma de enseñar. Sus estudiantes y residentes, en lugar de escribir notas a toda velocidad, pueden participar en la conversación médica. Saben que la IA generará un resumen exhaustivo de todo lo debatido durante la sesión. Esta aplicación en particular es muy útil para la salud preventiva de estilos de vida.

Como ya hemos apuntado en muchas otras editoriales y jornadas, la IA nunca reemplazará la interacción humana. La Inteligencia Artificial, si se emplea de forma correcta, por profesionales con la debida formación y conocimiento, puede ser un gran multiplicador de fuerzas.